
Giraron la ruleta y Mario no tubo el valor de apretar el gatillo, él la quería. Así que se voló la cabeza, la chica se quitó el saco de la cabeza y fué a recogerle. Sus últimas palabras fueron -ESTAREMOS JUNTOS SIEMPRE...-.
Pasaron cinco años desde la muerte, todos seguían vistiendo de luto. No volvimos a aceptar a nadie en el grupo, en honor a Mario.
Un día Natalia fué a visitar su tumba, era el día de todos los santos -Vuelve! Te echamos de menos-Lloraba- No tenías que haber muerto tu , si no yo.
Natalia fué a ver a los demás, uno de los del grupo dijo -¡Ya estoy harto! Todos estamos fatal desde la muerte de Mario! Podríamos hacer una sesión de espiritismo... recordad que el cementerio está abierto toda la noche. Todos estuvimos de acuerdo, y fuimos.
Cinco minutos para las doce, todos ibamos en bicis en dirección al cementerio. Isabel traía la ouija y 2 cuchillos. Los demás trajimos espejos. En el cementerio hicimos un círculo al rededor de su tumba con la ouija en el medio. Era una sesión complicada y peligrosa, pero para ellos resultaba necesaria.
La primera pregunta la hizo Marta; -¿Quieres hablar con nosotros?- S-I. Juan continuó;Conmunicate mediante los espejos y los cuchillos. Entonces todos colocamos los espejos, de tal manera de que nos vieramos la mitad de la cara y un trozo del camenterio. Los cuchillos se elevaron y fueron rajando todos los espejos sin dañar a nadie escribiendo NO.
Y cuando llegó el turno de Natalia, detrás de ella se reflejó una oscuridad de la que salió un chico, de unos 5 años menos que ella, de ojos oscuros y piel color ceniza... pero atractivo ¡Era Mario! A Natalia se le cortó la respiración, entonces el espectro reflejado le colocó una rosa morada en el hombro y en el espejo escribió " TE QUIERO, pase lo que pase ESTAREMOS JUNTOS SIEMPRE"
Entonces cogió la rosa de su hombro y empezó a llorar de alegría y de tristeza. Los demás la abrazaron.
*FIN*
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